Vuela en un QR Code.
Apuntas la cámara de un aparato a la pantalla del otro y el guion cruza. Sin cable, sin nube, sin cuenta, sin archivo adjunto. Puedes mandar un guion, solo tus ajustes o el respaldo entero.
El teleprompter que sigue tu voz
Hablas y el texto avanza contigo. Promter detecta cuándo estás hablando y adelanta el guion a tu ritmo, palabra por palabra. Y la detección ocurre enterita dentro de tu aparato: nada de tu audio se envía a ningún lado.

Casi todo teleprompter "por voz" usa reconocimiento de voz. Intenta transcribir lo que dices y casarlo con el texto. Funciona precioso en la demostración y se traba en la vida real, cuando aparece un acento, ruido de calle, un nombre de marca o ese término técnico que la nube nunca escuchó.
Promter hace otra cosa. No intenta entender qué dices. Percibe que estás hablando y calcula, con tu ritmo medido, cuándo debe terminar cada palabra.
Resultado: no hay nada que se rompa con el acento. No hay palabra que "no conozca". Y no necesita internet, porque no hay nube en el camino.
Aquí preferimos ser exactos.
Sí hay un modelo corriendo dentro de Promter. Es pequeño, corre entero en tu navegador y hace una sola cosa: mirar el sonido que llega al micrófono y responder si eso es voz humana. Sí o no, muchas veces por segundo. El nombre técnico de eso es VAD, detección de actividad de voz.
Ese modelo no transcribe, no conoce ningún idioma, no sabe qué es una palabra y nunca se acerca a tu guion. No sabe leer.
Quien decide cuándo avanza el texto es la matemática: tu velocidad medida dice cuánto debe durar cada palabra, y el puntero avanza mientras estás hablando. Es cuenta determinista, sin adivinanzas.
Y como el VAD corre en tu aparato, nada de esto necesita internet ni manda audio a nadie.
| Modo | Qué pasa |
|---|---|
| Ritmo fijo | Corre solo, al tiempo que definas |
| Por sonido | Solo avanza mientras estás hablando |
| Por voz | Avanza y resalta palabra por palabra, a tu compás |
| Calibración | Mide tu velocidad real al hablar |
Cambias entre ellos con un toque, sin entrar a ningún menú.
Hay un deslizador de 50 a 300 PPM siempre visible, cuenta regresiva de 3 segundos antes de empezar y forma de onda del micrófono en vivo, para que veas que te está escuchando.
No transcribe, no obedece comandos de voz y no sabe si improvisaste. Si te sales del guion y hablas dos minutos de memoria, el texto sigue avanzando a tu ritmo, porque es ritmo lo que sigue, no palabras.
Y necesita permiso de micrófono. Sin micrófono, lo usas en modo de ritmo fijo.
Apuntas la cámara de un aparato a la pantalla del otro y el guion cruza. Sin cable, sin nube, sin cuenta, sin archivo adjunto. Puedes mandar un guion, solo tus ajustes o el respaldo entero.
Apaga el wifi. Sigue funcionando. Tus guiones se quedan en tu aparato, no existe cuenta y nada de lo que escribes sale de ahí.
Igual que tu contenido, nuestro editor es RICO a la hora de escribir guiones. Marca el tono, el énfasis y la pausa. Todo aparece igualito al presentar, y sale con un clic si prefieres texto puro. Se guarda solo, siempre.
Abre tu cámara dentro de la app. Graba tu video hasta en 4K a 60 cuadros por segundo sin quitar el ojo de la pantalla, sin salirte del cuadro.
Y el camarógrafo, el director y toda la producción.
Por eso: atajo de teclado para cada función, clicker Bluetooth que funciona sin configurar nada y una pantalla que no se apaga a mitad de la lectura.
Espejado horizontal y vertical, independientes, para que el reflejo llegue legible al vidrio. Lo ajustas una vez y lo recuerda.
Promter corre entero en tu aparato. Sin servidor guardando tus guiones, sin base de datos con tu cuenta, sin API de reconocimiento de voz cobrando por minuto, sin modelo de IA cobrando por petición.
Mac, PC, Android, iOS, Linux. Solo necesitas un navegador actualizado. Nada de tienda de aplicaciones, nada de instalador, nada de esperar una descarga.
Así que armé este FAQ para dejarte tranquilo.